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miércoles, 28 de agosto de 2013

En silencio, en armonía...


Sentarse en silencio, escuchar lo que el mar nos quiso contar.  Mirando al horizonte, a nuestra derecha e izquierda, arriba y abajo.  Compartir el silencio, en silencio.  Otro día, otro momento para guardar, otro encuentro con la naturaleza, eso si es compartir algo grande.  Gracias por el regalo, a la naturaleza, al sol, a las nubes, al mar, a la tierra, a la compañía, a uno mismo.

(Playa del Silencio, Asturias)


sábado, 24 de agosto de 2013

Ayer asistí, una vez mas en muy buena compañia a un taller de meditación guiada, entre las visualizaciones habian animales y las chicas encargas utilizaban este libro para interpretar el significado de ellos. Parece ser muy recomendable. Aquí lo dejo...

lunes, 12 de agosto de 2013

Un día en Porqueros, la experiencia folk con Diego y Nel García Rivas, Pablo, Mindi, Fran, y la maravillosa gente de Porqueros.

En un pueblecito de León, cerca de Astorga, llamado Porqueros habita una gente muy especial.  Personas sencillas y amables con quienes les visitan.  Encuentras una sonrisa en cada esquina y ganas de conversar con los que de fuera llegamos.  Pablo es uno de ellos, vive en Oviedo pero también tiene una residencia en Porqueros.  Está montando una asociación cultural de la nada, luchando y consiguiendo, como se hacían las cosas antes y como él hace ahora.

La estación de tren de Porqueros está ya casí en desuso, un tren de ida y otro de vuelta a Astorga son lo que tienen, y lejos de cerrarla ha conseguido crear en ella su asociación.  Ha montado una cafetería, un centro cultural.  Los baños sin puertas aún demuestran el poco a poco que caracteriza a las cosas bien hechas.  Como si de "El milagro de P. Tinto" se tratara allí tiene su particular sitio.

Iniciamos el viaje el sábado al medio día después de haber pasado yo la noche en una sálida fotográfica en el embalse de Barrios de Luna y dormido tan sólo tres horas.  Diego García Rivas, un apasionado de los instrumentos músicales folk me había enseñado días atrás su colección, tocamos juntos una composición mía, yo a la guitarra y él al Cajón.  De repente como quien habla de tomarse un café y mientras esperábamos mi autobús de vuelta a Oviedo me había ofrecido acompañarle a él y Nel (su hermano) al concierto.  Así que ahí estaba yo, en un coche hablando de ciencia, religión, misticismo, y aquello que tanto me apasiona, las relaciones sociales.  El GPS nos falló, algo que pasa a menudo, ¿verdad?, nos hizo salir de la autopista de peaje para volver...  Al llegar a la zona ándabamos mirando carteles a ver como podíamos llegar, pero llegamos.

Pablo, Mindi y Fran, nos esperaban para invitarnos a comer en el Camping de un pueblo cercano.  Cultura, música, personas, relación entre drogas y creación, así se sucedían los temas en un ambiente relajado en el que desde el principio pude mostrarme como soy, con mis ideas.  Mindi me comparó con Zuccero y me contó alguna experiencia que había vivido.  Al ver la forma en la que contaba esa experiencia solo podía interpretar esa comparación como un verdadero halago.  Ella trabaja en mi campo, hablamos de ello, de lo fácil o díficil que es el trabajo con niños en riesgo de exclusión social, de las barreras que nos encontramos y me hizo sentir comprendido, pude valorar mi experiencia de meses atrás con el grupo con el que intervenía en centros de menores.  Fran, con su juventud, se mostraba algo categórico pero yo sé que era muy flexible.  Fué una gran comida, llena de cultura y respeto.  Ràpidamente me sentí en mi sitio con gente verdaderamente abierta.

Al ir hacía Porqueros nos paro la guardia civil, curiosamente me ocurre con frecuencia, pero para bien mío y de mis acompañantes nunca porto ni drogas ni armas.  Las primeras porque no las consumo ni consumí nunca, las segundas porque son contrarias a mis valores.  Fueron muy amables y respetuoso, vaciaron mi bolso de mano con sumo cuidado y volvieron a meter en él todos los articulos de forma que casi parecían igual a como estaban.  Me sorprendió muy gratamente.

Ya en porqueros empezó la fiesta, rodaron los chupitos, las cervezas, la comida y me costó poder pagar mis consumiciones.  "Aqui los artistas no pagan" me decían, y cuando yo les explicaba que yo no era artista o al menos no iba a tocar para ellos, sino que lo haría Diego, respondían, "los amigos de los artistas tampoco".  Tuve que pensar la forma de poder beber todo el liquido que yo bebo (litros de agua, café y agua bicarbonatada) sin sentirme culpable y encontre a una persona que no me vinculaba al grupo de artistas así que a él le pedía y pagaba mis consumiciones cuando nadie me veía.  El concierto genial, música distinta, Zanfona, Ravel, y repertorio popular para regocijo de muchos.

Fué un gran día que acabo a las cinco de la mañana en mi casa habiendo perdido el sueño que llevaba desde que a las nueve de la mañana me había levantado, y con una sensación de plenitud, de haber conocido nuevamente a gente que merecía ser conocida, gente especial, de Porqueros y de Asturias.

lunes, 26 de octubre de 2009

Una experiencia didáctica...

Una experiendia didáctica...

Tanto Gunta (mi novia) como yo, somos miembros de una comunidad de internet, a través de la cual cuando viajamos podemos encontrar gente que nos deje dormir en sus sofas, suelos, camas, o nos enseñen la ciudad, o se tomen un cafe con nosotros y disfrutemos de una charla con un "local" lo cual cultualmene es un enorme valor, de hecho es el principal motivo por el que cuando puedo viajo. También, como es lógico, nosotros hacemos de anfitriones con los turistas que vienen.

El otro día vino una pareja de cerca, A Coruña, pero ninguno de ellas de allá. El, un señor de mediana edad de Buenos Aires. Ella, su esposa, una señora de Ventspils (Letonia), su padrino del mismo pais, y el hijo de ella también de Letonia.

Que los letones son gente distinta eso ya lo sabía, la maravillosa mujer con la que comparto vida es del mismo país.

El hijo, cuando le pregunté a que se quería dedicar dentro de tres años, cuando acabaría BUP e dijo que su objetivo era ser profesor de música, y claro, me toco la fibra!. Le pregunte que si tocaba algún instrumento y me dijo que si, que la guitarra... Pobrecito, no sabía donde se metía, en mi habitación hay tres guitarras, dos españolas y una eléctrica. No paso mas de un minuto hasta que le ofrecí darme un concierto y para mi sorpresa este chico no sabía tocar si no era con una partitura delante. Las unicas partituras que tengo en mi casa son de un libro de Joe Satriani, con simifusas, tocar a la velocidad del sonido ;-) El pobre chico no pudo cumplir mi deseo.

La madre se sintió ofendida pues el chico no pudo complacer al anfitrion, pero tirando tirando de la cuerda, descubrí que para el tocar la guitarra era un simple ejercicio, frialdad, y que nunca había intentado tocar nada que no fuesen los aburridos ejercicios de clase. Me contarón que su profesor de guitarra era, pues el tipico. Todo tecnica de clasica y poco disfrute con el instrumento, y eso se veía cuando tenía la guitarra, como si no le emocionases nada. ¿Es posible ser músico y no sentir un cosquilleo cuando te cuelgan una guitarra con un buen sonido?

¿Cual era el problema? Su profesor no le enseño lo mas importante, a disfrutar con lo que hace. Me propuse un reto, a eso de las doce y pico de la noche aprovechando que mi salon da a la calle y a otro salon por lo que no molestaba a nadie si tocaba suave. Le explique que con saber simplemente las posiciones en la guitarra de una escala determinada ya podias hacer música, me propuse en un ratito darle a este chico lo que parecía que le faltaba, ilusión por crear y por hacer algo util con sus dedos. Le explique que la teoría esta muy bien, que la técnica es necesaria y que no debía dejar de aprenderla, pero que solo la iba a aprender bien si le ponía cariño y solo le podía poner cariño si veía utilidad en ello.

Volviendo a la escala hicimos un juego... Le enseñe una posición, la tipica de la escala natural (empecamos por DO, sexta cuerda, quinto traste) y la posición tipica de la escala pentatónica menor (LA, sexta cuerda, quinto traste)... Le dije, aprendetela y recorrela, date un pase por ella, haciiiiiiiiia arriba y haciaaaaaaaaaaaa abajo, varias veces... cuando la tengas controlada, vuelve a hacer el recorrido, pero esta vez detente en algun punto y recreate, toca varias veces una cuerda, hace un estiramento (subir la cuerda con el dedo de la mano izquierda segun suena), etcétera... veras que de tí sale la música... ¡El chico, después de cuatro años de música no había hecho esto nunca! y se dió cuenta de que la guitarra podía ser entretenida y divertida. Luego no quería dejar de aprender, y tuve que sacar mi guitarra eléctrica (obviamente no la conecte al amplificador) para enseñarle algo mas.

Ese día aprendi y enseñe una lección. Enseñe que lo mas importante cuando haces algo es ponerte totalmente en ello, integrarte en la acción, vivirlo y disfrutarlo. Aprendí que a veces es mucho mas útil utilizar cosas sencillas para enseñar algo, y que si a la persona le dás disfrute y alegría, y aplicación a la vida real, aprende mucho mejor, y lo mas importante, su actitud hacía el aprendizaje es muy muy positiva.

Cuando acabe este curso sabré exactamente que es lo que he hecho, pero aún no sabiendo como se llama y que razones tiene todo esto, puedo decir de verdad, que me siento muy orgulloso del resultado.